Play Station

El Origen de los Guardianes, un RPG infantil a rebufo de la gran pantalla

fotorigen

El Origen de los Guardianes es la nueva película de animación que procede de los afamados estudios DreamWorks, los creadores de Shrek o El Gato con botas, y que a buen seguro será un éxito de taquilla durante la Navidad. Al albur de la popularidad que obtendrá el film, se presenta de inmediato este título para que los miles de espectadores que la vean se compren también el videojuego.

Sin embargo, este juego disponible en Play Station 3 y también en el resto de consolas, apenas aporta aspectos de interés más allá de replicar la película.

Sencillo

El juego es algo parecido a un RPG adaptado al público infantil, aunque no tan completo como Solabotoro. Esto quiere decir que sus elementos de rol son mínimos, que su dificultad es muy baja, y que las mazmorras no son demasiado complejas. Pueden participar de uno a cuatro jugadores, y combatir una y otra vez a decenas de enemigos, sin rutinas de ataque, a los que basta con pulsar el mismo botón de ataque constantemente para vencer. No hay opciones de equipamiento, no hay puzzles ni conversaciones, y la experiencia se acaba haciendo repetitiva, pese a no ser un juego muy largo.

Leyendas infantiles

La historia es la misma que en la película: varias leyendas infantiles como Norte (Santa Claus), Hada (el Hada de los dientes), Bunny (el conejo de Pascua), Sandy (el Hombre de arena) y Jack Escarcha, que se tendrán que enfrentar a Sombra y sus malvadas pesadillas para proteger las creencias y la imaginación de los niños de todo el mundo.

Los personajes van subiendo de nivel según vamos derrotando a los enemigos. También podemos esquivar ataques rodando y bloqueando. Cuando nos golpean perdemos vitalidad, que representa la fe de los niños.

El aspecto gráfico es correcto, sin sorpresas. Da la impresión que se ha trabajado lo justo para llegar a tiempo de ser presentado a la vez que la película.