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Funky Barn, la experiencia de vivir como un granjero

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Funky Barn es un juego de simulación en el que tendremos que ocuparnos de una granja y tratar de hacerla prosperar, gestionando todos los recursos que en ella existen.

Rufus el granjero

La granja, de inicio, está semivacía, sin animales ni campos cultivados. Una curiosa cigüeña será la encargada de abastecernos de animales y a partir de ahí habrá que cuidarlos a través del personaje principal, el granjero Rufus, alimentarlos y, por supuesto, sacarles una rentabilidad.

Los animales se personalizan y cada uno lleva su propio nombre. Podemos interactuar con ellos, y tratar que sus respectivas barras de energía aumenten gracias a nuestros cuidados.

Al principio todo el trabajo con los animales será manual, pero a medida que la granja prospere podremos ir mecanizando los procesos.

Más dificultades

A medida que vayamos mejorando el rendimiento de todo el proceso productivo iremos avanzando hacia niveles más complejos, incorporando animales mucho más difíciles de gestionar en la granja. También tendremos que tener cuidado con distintos elementos que irán en nuestra contra, como las tormentas, los tornados, lobos, etc.

También podremos relacionarnos con otros habitantes de la zona e intercambiar productos y animales. Y, dado que hay vecinos, será necesario delimitar propiedades y fijar sendas de paso, quizás el aspecto más engorroso del juego.

A nivel gráfico el juego resulta atractivo, con buenas respuestas de los controles y bien implementadas las facilidades de uso que proporciona la pantalla táctil de la exitosa WiiU de Nintendo.

Si bien no estamos ante un juego que escalará hasta el top ten de los mejores, sí al menos resulta entretenido y nos puede hacer pasar buenos ratos.