Nintendo

Rhythm Thief y el Misterio del Emperador, divertidas aventuras del ladrón Raphael en París

fotoryief

Nintendo 3DS sigue ofreciéndo propuestas refrescantes que se salen de la norma, como es el caso de esta producción de SEGA. Rhythm Thief combina la aventura con los minijuegos y la música de manera interesante. Su éxito en Japón ha sido notable, y llegó a Europa hace unos meses con el mismo objetivo.

Ladrón de guante blanco

El protagonista de esta aventura es un joven ladrón de guante blanco llamado Raphael, al que le gusta coger aunque no sean suyos  todo  tipo de objetos de arte valiosos. Para superar las dificultades que se le presentan en su objetivo, se acompaña de un ayudante, Fondue, su simpático perro.

La historia tiene lugar en París, lugar que debe investigar para averiguar el paradero de su padre desaparecido y, de paso, visitar el museo del Louvre para apropiarse de alguna obra de arte. La dificultad aumenta cuando el objeto elegido, una corona, es también codiciada por un  astuto e inesperado competidor.

Los minijuegos

Para conseguir el objetivo marcado tendremos que ir superando distintos minijuegos. Utilizaremos la pantalla táctil y el ritmo es bastante rápido, por lo que hay que estar atentos ya que se pondrán a prueba nuestros reflejos.

También nos enfrentaremos a algunos puzzles, si bien resultan excesivamente sencillos y hubiera sido mejor que fueran más exigentes.

El juego permite una opción multijugador, aunque sólo en red local.

A nivel gráfico se nota que el título lleva el sello de SEGA. La recreación de los escenarios y los personajes, con un cierto aire al manga japonés, está muy bien trabajada. Los movimientos demuestran un sólido motor gráfico.

En cuanto al sonido, hay que destacar que es uno de los puntos fuertes del juego y se ha cuidado hasta el más mínimo detalle en este aspecto.